Llega una nueva muestra fotográfica colectiva a las salas de la Usina

Se trata de “Biodiversidad, El Espinal” una iniciativa propuesta por la Licenciatura en Ambiente y Energías Renovables (LAER) del Instituto de Ciencias Básicas y Aplicadas (IAPCByA) en conjunto con la Secretaría de Planificación de la Universidad Nacional de Villa María (UNVM) y la dirección de la Usina. La exposición recorrerá en imágenes, la flora y fauna autóctonas de la Provincia Fitogeográfica del Espinal. Inaugurará mañana a las 20 horas.

Mañana a partir de las 20 horas se inaugurará la muestra fotográfica “Biodiversidad. El Espinal”, una iniciativa conjunta entre la Licenciatura en Ambiente y Energías Renovables (LAER) del Instituto de Ciencias Básicas y Aplicadas (IAPCByA) en conjunto con la Secretaría de Planificación de la Universidad Nacional de Villa María (UNVM) y la dirección de la Usina. La exposición destacará la flora y fauna autóctonas de la provincia fitogeográfica del Espinal, ecoregión en la que Villa María esta inserta.

La muestra recorrerá en un total de 17 imágenes la naturaleza típica del Espinal, que está caracterizada por el género Prosopis (algarrobos, ñandubay, caldén) y algunas de las especies animales asociadas a esos ambientes arbolados. Los expositores serán: Walter Antonio Domínguez, Fernando Gallego, Facundo Ravera Amorín y el grupo Takkú.

Es importante mencionar que la propuesta se realiza en el marco del mes de aniversario de la ciudad, con el objetivo de reconocer y celebrar el patrimonio natural en el cual estamos insertos.

La muestra podrá ser visitada hasta el lunes 8 de octubre inclusive, desde las 8 hasta las 20 horas con entrada libre y gratuita.

Biodiversidad: El Espinal

Desde el punto de vista de las especies arbóreas, el Espinal está caracterizado por el género Prosopis (algarrobos, ñandubay, caldén), aunque incluye asociaciones de especies muy diferentes entre sí. El Espinal rodea a la región pampeana por el norte, el oeste y el sudoeste. Está en contacto con los bosques paranaenses, los bosques fluviales del Paraná y el Uruguay, el Chaco Oriental y Occidental, el Chaco Árido y el Monte. En cada una de esas diversas regiones se encuentran vegetaciones transicionales con el Espinal, por lo que resulta fácil imaginar la diversidad de situaciones incluidas en esta ecorregión. Gran parte del Espinal se localiza en tierras de alto desarrollo agrícola y urbano, motivo por el cual su superficie se ha visto fuertemente reducida desde hace décadas.

Las fisonomías boscosas del Espinal facilitan el desplazamiento de muchas especies animales asociadas a ambientes arbolados. Desde el centro de San Luis hasta el sur de La Pampa y Buenos Aires, el Espinal constituye un corredor arbolado entre los pastizales pampeanos y los arbustales del Monte. Muchas especies de aves propias de los boques chaqueños, paranenses y de las Yungas bordean los pastizales pampeanos asociados al Espinal. En los talares del noreste de Buenos Aires se demostró que muchas de esas especies se asocian a sectores con alta proporción de bosque, por lo que serían sensibles a los procesos de fragmentación y reducción de la superficie boscosa (Horlent et al., 2003).

Probablemente, los agricultores que se establecieron en los algarrobales de Córdoba y Santa Fe recibieron muchos beneficios de los bosques, debido a la buena estructura y fertilidad de los suelos. Ambas fueron, en parte, un legado de los bosques que enriqueció los suelos y evitó su erosión. Además, aquellos agricultores dispusieron de madera y animales silvestres para cazar. Parte de estos beneficios habrían podido mantenerse hasta la actualidad si los algarrobales siguieran formando parte del paisaje, integrados a los sistemas productivos. El hecho de que los productores no se hayan ocupado de la persistencia de esta situación podría relacionarse con una falta de percepción de los beneficios.

El impacto de los cambios a nivel internacional y nacional en la región, se evidencia en un acelerado proceso de extinción de los bosques, donde el avance de la producción agropecuaria promueve a su desaparición. Asimismo, el desarrollo de transgénicos ha tenido una incidencia definitiva en la crisis del espinal. El cambio climático global, como consecuencia de un modelo de desarrollo denominado “irracional” se traduce en síntomas tales como el efecto invernadero, el empobrecimiento de la capa de ozono, etc, que han impactado a nivel mundial, nacional y local. En la región ha habido una degradación de los recursos, al ser destinados para el aprovechamiento de pastoreo, desarrollo de la ganadería no planificada y utilización de los maderables.

En la Región Espinal el avance significativo de la frontera agropecuaria ha tenido una incidencia directa en la degradación del espinal. La demanda nacional e internacional alienta el crecimiento de la zona de explotación agropecuaria y su consecuente deforestación. Las actividades no racionales agotan la tierra y contaminan las aguas.. El crecimiento urbano, muchas veces no debidamente planificado, agrega contaminación ambiental por desechos tóxicos industriales y domiciliarios.